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Viaje a Suiza, Austria y Alemania 2002 – Parte 2

Día 6 (Innsbruck-Grossglockner-Graz / Dist:500Km) :

A la mañana siguiente tras la ducha y desayuno de rigor nos dirigimos camino la carretera de los Altos Alpes “Grossglockner Hochalpenstrasse”, una carretera en un parque natural con unos paisajes increíbles, por lo menos gastamos un carrete de 32 entero. El recorrido empieza en el pequeño pueblo Zell am See y son unos 90km. En la entrada hay un peaje en el que pagamos 26€ y nos dieron un mapa con el recorrido y los puntos turísticos (12). La carretera está abierta desde Mayo hasta Noviembre de 5 a 22 horas.

En cada punto de interés suele haber tiendas y baños. Varios son pequeños museos en los que cuentan diversos temas, por ejemplo, la primera parada es Piffkar, en el que se puede ver la naturaleza de la zona, la séptima parada cuenta como se construyó la carretera, el punto más interesante del recorrido es el undécimo, donde se puede ver el glaciar Pasterze y un montón de marmotas pidiendo comida a la multitud de turistas.

En realidad no sólo pararás en los puntos de interés, más bien estarás parando cada poco para observar los impresionantes paisajes…

Paisaje Grossglockner
Paisaje Grossglockner

Incluso pararás hasta para ver vacas… y es que hasta las vacas tienen su encanto en este paisaje..

Vacas en Grossglockner
Vacas en Grossglockner

El recorrido finaliza en Lienz, y de aquí fuimos directos a Graz, en busca de nuestro nuevo albergue(JUGENDGÄSTEHAUS & JUGENDHOTEL).

Llegamos un poco tarde, por lo que no pudimos ver demasiado de esta pequeña ciudad, aunque tenía muy buena pinta. Anduvimos a la búsqueda de un buen sitio para cenar, y la verdad es que tuvimos una gran suerte, encontramos un sitio con una terraza en su interior en el que nos metimos una parrillada de carnes que estaba para chuparse los dedos…

Graz
Graz

Después de cenar volvimos al albergue para descansar, al día siguiente teníamos que llegar a uno de los platos fuertes de Austria…

Día 7 (Graz-Viena / Dist:200Km) :

Otro día más levantándonos prontito para llegar cuanto antes al siguiente destino, Viena, teníamos la intención de estar dos días allí para intentar ver lo más destacable de esta ciudad impresionante, y también para descansar un poco del coche.

Llegamos al albergue(HOSTEL HÜTTELDORF) prontito, pedimos la habitación, dejamos las mochilas y nos fuimos a darnos la mayor paliza a patear del viaje…

Cogimos el metro-tren hasta la estación más pintoresca de Viena, “Karlsplatz” de Otto Wagner, que estaba cerquita del centro y de aquí comenzó nuestra andadura..

Comenzamos el recorrido por “Karlskriche“, una iglesia barroca y luego nos dirigimos hacia el edificio de la opera, pasamos cerquita de un pequeño parque en el que había una fuente muy alta que mojaba la acera, aprovechamos eso para refrescarnos un poco, ya que hacía un calor impresionante y empezábamos a estar un poquito cansados… y sólo era el principio… Por fin llegamos al edificio de la opera, en frente había una cafetería con unos postres impresionantes, decidimos que era el momento de descansar un poquito tomando un café y un postrecito antes de continuar.

Opera de Viena
Opera de Viena

Cerca estaba el edificio de la “Sezession“, que parecía que tenía un Ferrero Roche en el tejado, seguimos nuestro camino a “Mª Theresian Platz“, una plaza grande rodeada de varios edificios entre ellos el museo de historia natural, en el que nos hicimos la típica foto graciosa con el elefante de la entrada “dumbo”…

En este punto las fuerzas ya empezaban a flaquear, pero aun así continuamos con nuestra peregrinación, dirección “MichaelerPlatz”, donde se encuentra el “Palacio Imperial ‘Hofburg“, una zona llena de monumentos , plazas y edificios emblemáticos de Viena, todo cerquita, “Pestsaüle“, “HeldenPlatz“, “La Michaelerfor“, “la puerta del Schweizerhof“, “JosephPlatz” y la catedral “Stephansdom“.

A la tarde-noche decidimos buscar el famoso Danubio azul. Encontramos lo que en aquel momento pensábamos que era el Danubio,

¡vaya decepción!, ¿azul?, si y yo soy millonario…

Menos mal que por casualidad al día siguiente nos encontramos de bruces con el verdadero Danubio… resulta que lo que habíamos encontrado era uno de los múltiples canales que hay por Viena…. ja, ja… que cazurros fuimos… pero bueno, me he adelantado a los acontecimientos.

Después de ver el Danubio azul llegamos a la zona del parlamento con su fuente de Athenea en la entrada.
Aquí nuestras fuerzas ya eran mínimas, así que nos tiramos en la hierba durante 15 minutos como indigentes… nos costó levantarnos un triunfo, pero lo conseguimos…
Como último destino del día decidimos ir a la noria más típica de Viena, “El Prater” para ver Viena de noche, pagamos los 7,6€ y dimos la vuelta de rigor.

Llegamos al albergue destrozados, decidimos que al día siguiente no madrugaríamos tanto como en los últimos días, si no que descansaríamos un poquito para recuperar fuerzas, ya que al día siguiente no teníamos que ir con el coche a ningún sitio.

Día 8 (Viena / Dist:0Km) :

Bueno, este día no madrugamos tanto como el resto, nos levantamos a las 10, justo para bajar para el desayuno. Después de la ducha y el desayuno decidimos comenzar con el plan que habíamos hecho la noche anterior.

Comenzamos cogiendo un tren hacia el palacio ‘Schlob Schönbrunn‘, palacio de verano para Maria Theresa, menudo palacete que tenía la niña, y eso que debía ser una versión reducida del que realmente se diseñó. El palacio tiene casi 1500 habitaciones. En la zona de los jardines se puede ver el Zoo más antiguo conservado en el mundo, también hay un recinto de mariposas y un museo de Carruajes. La verdad es que la extensión era gigante. Los parques estaban llenos de ardillas que debían estar muy acostumbradas a los turistas, ya que se acercaban a comer de la mano. La verdad es que no estaba mal el palacete, un poco pequeño para nuestro gusto, pero ya nos amoldaríamos para vivir allí…

Schloss Schönbrunn
Schloss Schönbrunn

Después de pasar la mañana visitando el palacete nos dirigimos a ver otro palacio, bueno dos en uno, “Schloss Belvedere”, el inferior y el superior. Pero antes de legar descubrimos el verdadero y famoso Danubio, ¡Que diferencia con el visto el día anterior!, por lo menos nos iríamos de Viena con buen sabor de boca respecto al Danubio, nos refrescamos en una fuente averiada que echaba agua para todos los lados y fuimos al Belvedere…

Llegamos a Belvedere a media tarde, comenzamos la visita por el palacio superior, el inferior estaba unos 1000 metros cuesta abajo por un parque que separaba ambos palacios. Merece la pena sacar un par de horas para verlo.

El cansancio empezaba a hacer mella, y encontramos un acogedor parque para hacer de mendigos y descansar un poco, los jardines del Rathause.

Cenamos fuerte en un restaurante que tenía buena pinta una calle por la volvíamos dirección al albergue, la verdad es que en Austria se come muy bien en los restaurantes, buena calidad y cantidad, creo que se llamaba “Wiener Küche”, y no es que me acuerde del nombre, es que tenemos una foto con un cartel en el que aparece ese nombre… por lo que suponemos que es su nombre…

Día 9 (Viena-Melk-Hallstat-Salzburgo / Dist:389Km) :

Después de descansar un día del coche nos dirigíamos a la última ciudad en la que estaríamos en Austria, pero antes teníamos al menos tres paradas, aunque al final una se nos escapó, el campo de concentración nazi de Mauthausen.

La primera parada era la abadía de Melk, Melk es un pueblo turístico y apacible y es conocido por su abadía situada sobre un peñasco y construida en 1736 por Jakob Prandtauer.

Abadía de Melk
Abadía de Melk

Después de ver Melk nos dirigimos dirección Hallstat, esperábamos que a medio camino en la autopista apareciera un cartel informativo indicando Mauthausen, pero no fue así, y llegamos a Hallstat.

Fue una lástima que estuviera lloviendo, sólo pudimos disfrutar de este pueblo a orillas del lago Hasllstätter See. Queríamos haber ido a la mina de sal que hay en el pueblo, pero no nos dio tiempo a verla, ya que llegamos al atardecer, ¡lástima!. La verdad es que de haber sabido como era el pueblo habríamos reservado una noche en algún sitio allí…

Hallstat
Hallstat

Llegamos al albergue de Salzburgo(EDUARD HEINRICH HAUS), ¡pedazo albergue!, de los mejores Youth Hostels que hemos estado, como diría Jesulín, dos palabras IM-PRESIONANTE, muy recomendable, y encima bastante céntrico, aunque hay algún otro en Salzburgo más céntrico.

Nos fuimos a dar una vuelta por el centro de Salzburgo, la ciudad de nacimiento de Mozart, enseguida te das cuenta de que allí debió nacer, su retrato por todos los sitios, hasta en bombones(muy buenos por cierto). Cerca de la catedral había una plaza donde estaba información y turismo, todavía estaba abierta así que decidimos entrar para pedir un plano de la ciudad y de paso preguntar por Mauthausen. Nos dieron la información y continuamos con nuestro pequeño recorrido, hicimos alguna foto y nos fuimos a dormir.

Salzburgo
Salzburgo