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Viaje a China 2006 – Parte 1

Consejos para sobrevivir :

Nota : Este viaje fue en 2006, por lo que las cosas puede que hayan cambiado algo.

China es un país extraordinario y desconcertante a la vez. Es una cultura completamente distinta, esto último es muy importante entenderlo, ya que si no lo haces, durante el viaje te puedes llegar a desmoralizar, sobre todo en situaciones un poco comprometidas, como puede ser la búsqueda de un hotel, o el anden de un tren, o un monumento, etc.

En estos casos si preguntas a distintos chinos, es muy probable que te señalen a sitios distintos o andenes distintos…. y es que parece que en su cultura no se puede utilizar el “no se” o un simple “no”, por el contrario te dicen “si por allí”, pero si pruebas a preguntar a otro más adelante, te puede ocurrir que te mande de vuelta por donde has venido… Lo decimos por experiencia, esto nos ocurrió más de una vez, sólo te puedes fiar si el chino decide acompañarte hasta el lugar o cerca del lugar, si te apunta para el lado contrario al que va él, sospecha…, pero no lo hace de mala fe, es su cultura, eso lo debes tener claro.

Saber esto es importante para el siguiente consejo, si te mueves en plan mochilero, es decir metro-tren algún taxi, y te alojas en albergues, hostales o hoteles de precio bajo-medio, lo mejor que puedes hacer es no reservar nada desde tú lugar de origen, sobre todo en grandes ciudades, ¿por qué?, muy fácil, lo primero piensa en que las ciudades allí son como mini-países, por ejemplo, Shanghai, tiene la friolera de 13,2 millones de habitantes o Hangzhou, 6 millones, y si nos vamos a Pekin 14 millones, imagínate encontrar tú alojamiento en ciudades como estas, puedes estar dando vueltas durante horas…, encima hay que añadir otro elemento cultural, el de el chino comerciante y el que no sabe decir “no”, esto hace que al llegar a tu alojamiento ellos ya hayan dado todas las habitaciones y tú reserva curiosamente haya desaparecido (también nos ha pasado), sobre todo si llegas tarde. Efectivamente, su cultura es tener el primer cliente que aparezca frente a las reservas.

Por todo esto, el consejo es : “A las grandes ciudades intenta llegar por la mañana temprano sin reserva, coge un medio de transporte que te deje en el centro de la ciudad y vete hostal por hostal preguntando si tienen habitaciones libres, si las tienen, el precio y que te la enseñen, si te convence quédate, si no prueba en el siguiente”, en China las ciudades tienen un montón de alojamiento, por lo que no tendrás problema de encontrar uno decente.

Si vas con tiempo, es decir tu viaje puede durar meses, no compres los vuelos desde tu país origen, te saldrá más económico comprarlos allí, pero si el caso es como el nuestro, querer ver muchas cosas en apenas tres semanas, haz un plan de viaje aproximado y compra los billetes desde tú país. Lo peor que te puede pasar es que tengas que estar algún día más o menos de lo que querrías en algún sitio, por eso lo mejor es ir con tiempo.

Un último consejo, quizás el más importante, se paciente, es otra cultura.

Bueno, nuestro viaje fue 20 días y el recorrido fue : Madrid-Helsinki-Shanghai-Hangzhou-Guilin-Yangshuo-Kunming-Dali-Lijiang-Chengdu-Xian-Pekin-Madrid. Muchos kilómetros para pocos días, pero bueno, creo que logramos ver lo que buscábamos.

Beijing - Muralla Mutianyu - buff

Yangshuo - Barco Dali-Yangshuo

Hangzhuo - Lago del Oeste

Guilin - Cueva de la perla devuelta

Shanghai - Tren bala - Centro

Shanghai - Jardines y Bazar Yuyuan

Lijiang - Lago del Dragón

Chengdu - Gran Buda Leshan

Chengdu - Gran Buda Leshan

Xian - Templo de Los 8 inmortales

Beijing - Ciudad Prohibida

Beijing - Un pincho por el centro

Beijing - Muralla Mutianyu

Beijing - Muralla Mutianyu, cuesta

Beijing - Tobogan Mutianyu

Beijing - Leo Hostel

Beijing - Parque del Cielo

Beijing - Tiananmen

Beijing - Obras para las olimpiadas

Beijing - Ciudad Prohibida

 

Día 1 y 2 (Madrid-Helsinki-Shanghai):

Tras 13:30 horas de vuelo y algún retraso que otro llegamos a Shanghai a las 9:30 hora local, pasamos la aduana y fuimos al tren bala hasta Shanghai, todo está muy bien indicado, por lo que no tendréis problemas para cogerlo.

Shanghai - Tren bala - Centro
Maglev Tren Bala

El tren llega a alcanzar la velocidad de 430Km/h y es la forma más rápida de llegar a la ciudad, en la parada LongVang puedes coger el metro hasta el centro, en nuestro caso hasta Henan Zhong, nos costó un poco encontrar la parada, aquí empezamos a descubrir la cultura del no saber decir “no se”, pronto empezamos…

Llegamos al centro y tardamos otros 30’ en encontrar el albergue, Mingtown Hiker Youth Hostel, dejamos las cosas y nos dimos una vuelta, cerca estaba el paseo por el río Huangpu desde el que se tiene unas vistas impresionantes del Bund.

Shanghai - El Bund
El Bund

Seguimos el paseo hasta la ciudad antigua, en la que encontramos los Jardines y Bazar de Yuyuan, aquí podemos respirar el ambiente tradicional chino, es de lo mejor que puedes visitar en Shanghai.

Shanghai - Jardines y Bazar Yuyuan
Bazar Yuyuan

Entramos en los jardines, 30CNY, merece la pena pasar un par de horas visitándolos. Después volvimos al albergue a descansar un rato, ya que el calor era insoportable. Decidimos cenar en el albergue, muy buena relación calidad/precio, y con las cervezas lo mejor, 1 botella de 660cc por 10CNY-1€…vaya pedo.

Después de cenar salimos a dar un paseo para ver El Bund de noche, hay que tener un poco de ojo con las pertenencias en el paseo del rio, hay muchos niños de la “calle” por allí al acecho del turista despistado…

Shanghai El Bund de noche
El Bund de noche

Como estábamos agotados, volvimos a dormir al albergue.

Día 3 (Shanghai – Suzhou – Shanghai):

Suzhou es una ciudad de 5millones de habitantes que se encuentra a 1h en tren de Shanghai, en ella tenemos muchas cosas para ver, sobretodo varios jardines y pagodas, en un día puedes ver lo más interesante, por lo que puedes seguir alojado en Shanghai y utilizar un día entero para ir a Suzhou como hicimos nosotros, aunque la verdad es que nos dió la impresión de ser una ciudad tranquila como para poder quedarse a dormir una noche.

Cogimos el metro hasta la estación de tren para comprar el billete y coger el tren dirección Suzhou. Llegamos a Suzhou y comenzaron a acosarnos todo el mundo para llevarnos a todos los sitios, pero bueno, tras varios “no” nos dejaron en paz.

Comenzamos la visita con el “Museo de la seda”, es curioso pero no gran cosa, al final de la visita tienes la tienda de artículos de seda para que piques, jeje.

De aquí fuimos a la “pagoda del templo del norte”, la pagoda más chula que hemos visto en todo el viaje, tiene 8 pisos a los que puedes subir para contemplar las vistas de la ciudad.

Suzhou - Pagoda del Templo del Norte
Pagoda del templo del norte

En la parte de atrás se encuentra un templo budista.

Como el tiempo se nos echaba encima, a la salida del templo cogemos un moto-taxi para ir al “Jardin del maestro de las redes”, pero por confusión nuestra, el moto-taxi nos llevó al “Jardin del Administrador Humilde” 10CNY, el jardín es enorme, pero sólo teníamos unos 45’ para verlo, ya que queríamos probar las famosas bolas de masa de Suzhou. Salimos del jardín y de camino a “las pagodas gemelas” vimos un puesto ambulante en el que las compramos, no están mal de sabor, aunque son un poco fuertes.

Al final por falta de tiempo, no llegamos a las pagodas, sólo las pudimos ver desde lejos, de todas formas, seguro que habrían cerrado. Volvimos rápidamente a la estación del tren, íbamos con el tiempo justo y llegamos por los pelos, llegando pudimos sacar una foto de las vistas del rio.

Suzhou - Vista desde un puente
Suzhou vista del puente

Cuando llegamos a Shanghai decidimos pararnos en una parada anterior a la nuestra del metro para cenar, ya que era muy tarde, la parada Peoples Square, ahí descubrimos el parque de Renmin, en el que vemos el edificio de “Museo de Shanghai” y “el Teatro de Shanghai“, así como una fuente que iluminan a la noche.

Shanghai - Parque de Renmin
Parque de Renmin

Día 4 (Shanghai – Hangzhou):

Dejamos atrás Shanghai, la verdad es que creemos que con un par de días es suficiente para ver lo más interesante de la ciudad, a este par tendríamos que añadir el dedicado a Suzhou, aunque hemos de decir que somos más de pequeños pueblos tranquilos que de ciudades.

Cogimos el tren de Shanghai a Hangzhou, compramos el billete en la misma estación, no fue difícil. El trayecto es de dos horas. Llegamos a la estación e intentamos coger un taxi para que nos lleve al albergue, pero nadie quiere llevarnos, o no nos entendía, aquí el folleto del albergue que habíamos cogido en el de Shanghai nos salvó la vida, ya que ponía que si cogíamos el autobús Y2 nos dejaba al ladito del albergue, encima el chofer muy amable nos indica cuando tenemos que bajarnos. El albergue es otro Youth Hostel, Hangzhou International Youth Hostel. Un albergue muy recomendable en todos los aspectos, precio, ubicación en el Lago Oeste, y servicios, comidas y salón de descanso.

Hangzhou es una gran ciudad, unos 6 millones de habitantes, aunque las cosas más turísticas se encuentran en el gran Lago y alrededores, por lo que no es difícil verlo en poco tiempo.

Lo que más nos gustó fue el paseo por el lago, es una caminata importante pero merece la pena ver los jardines, monumentos, estatuas, lugareños haciendo de todo, deporte, escritura china en arena, etc. Según va a atardeciendo más gente se ve. Ese día llegamos hasta el lago Xili en el que hay un puente chino muy chulo.

Hangzhuo - Lago Bei Li
Lago Xili

Seguimos siendo el centro de atención de los lugareños, nos sonríen y hacen fotos con el móvil, jeje, el mundo al revés, los lugareños haciendo fotos a los turistas… ya nos hace tanta gracia que cuando vemos que nos van a hacer una fotos les sonreímos y hasta posamos con ellos, y ellos encantados, jeje.

Va siendo hora de volver, y como www.pointmoneygram.com hay un buen trecho decidimos alquilar un par de motos para volver y echamos una carrera, jeje..

Hangzhuo - Carrera por el lago
Carrea por el Lago Oeste

Cenamos en un Japonés que había por la zona del albergue, la verdad es que todo muy rico, salvo el postre que fue un poco extraño, “volcán con alubias y granizado”.

Después de la cena seguimos paseando por el lago hasta las 11, hora en la que nos volvimos al albergue a descansar.

Día 5 (Hangzhou – Guilin):

Teníamos el vuelo a Guilin a las 17:15, por lo que decidimos aprovechar la mañana para intentar ver las “Isla de Yingzhou Menor“. Nos levantamos pronto y desayunamosen el albergue, la verdad que muy bien.

Vamos a la zona en la que se cogen los barcos y compramos el ticket, el cual incluye el transporte a todas las islas del lago.

Hangzhuo - Lago del Oeste
Embarcadero

La primera isla no nos pareció muy interesante, y como tampoco nos sobraba mucho tiempo decidimos coger el siguiente barco a la de Yingzhou Menor en la que hay “tres estanques en los que se refleja la luna“. Esta si que merece la pena, en ella seguro que os encontráis con turistas chinos que suelen ponerse trajes tradicionales para hacerse fotos, si os gusta la fotografía, seguro que podéis captar alguna foto chula.

Hangzhuo - Isla Yingzhou
Foto vestido tradicional

Queríamos haber llegado a la “Pagoda de Liuhe”, pero el barco no nos dejó tan cerca como pensábamos y por falta de tiempo tuvimos que volver al albergue para coger el taxi al aeropuerto.

Nos despedimos de Hangzhou, quizás hubieramos necesitado pasar otra noche allí para poder verlo todo más tranquílamente, pero es lo que pasa cuando tienes poco tiempo para ver muchas cosas, pero si disponéis de tiempo, dedicarle un par de noches, un día y medio bien aprovechado es suficiente.

El avión se nos retrasó una hora y al final llegamos a Guilin a las 20h, tuvimos el tiempo justo para coger el autobús que nos dejaba en el centro, cogimos el billete en la oficina del CITS, es algo así como la oficina de turismo china, son de fiar y de precio no anda mal, pero hay que tener cuidado con otras agencias que suelen tener la pegatina del CITS pero ni lo son, ni están certificadas por el CITS.  La chica de la oficina también nos ofrece billetes para bajar por el rio Li hasta Yangshuo, que era nuestro siguiente destino y teníamos que ver como ir, así que decidimos coger el viaje con ellos y dejar todo zanjado para poder aprovechar el día y poco que teníamos en Guilin.

El autobús nos dejó en la misma puerta del albergue en menos de 30 minutos, todo perfecto, ¡vaya racha!. El albergue es Guilin Flowers International Youth Hostel.  Entre el check-in y que tuvimos que ir a sacar dinero para pagar el albergue ya que nos habíamos quedado sin Yuanes al pagar la barca para bajar a Yangshuo, decidimos cenar en el mismo albergue, ducharnos y a dormir, con la tontería cerca de la 1AM.

Día 6 (Guilin):

Tras desayunar en el albergue, tardaron un huevo y medio en servirnos fuimos andando hasta la zona de la colina de la trompa del elefante Xiangbi Shan, una zona muy turística y explotada, hay chinos con traje típico que te cobran 5Yuanes por hacerte una foto con ellos, también hay pescadores con cormoranes, todos para sacarte la pasta.

Guilin - Xiangbi Shan
Cormoranes

El parque se divide de una zona al lado del río, desde donde puedes ver la famosa cola de elefante y un peñasco del que puedes ver las vistas de Guilin.

Después del parque la siguiente visita era “El pico de la belleza solitaria”, cuando íbamos hacia allí se nos acercaron dos chavales chinos que nos cuentan que son estudiantes y que les gustaría practicar ingles con nosotros. De camino al pico nos preguntan de todo. Lo mejor es que nos hicieron de guía en el pico, ellos al ser estudiantes no tenían que pagar entrada en los centros turísticos, así que se metieron con nosotros. En el parque hay un árbol que supuestamente da suerte y fortuna, una cueva en la que si eres hombre debes entrar con el pie izquierdo y se eres mujer con el derecho, luego al bajar hasta la estalactita, hay que tocarla con la mano que corresponda y mojarte la frente para darte suerte.

Después de la cueva nos toca subir al pico, 200m de altura, todo escaleras y un calor abrasador… ufff, casi morimos allí.

Guilin - Pico de la belleza solitaria
Pico de la belleza solitaria

Dentro del complejo también hay talleres artesanos en los que se venden cuadros, cerámica, etc.

Guilin - Pico de la belleza solitaria
Pico de la belleza solitaria II

Nos despedimos de nuestros guías y nos dirigimos a otra colina, “Fubo Shan” ya en plan sadomasoquista también nos fustigamos subiendo la colina, encima el calor cada vez era peor…. seremos animales…

Medio muertos decidimos que volvíamos al albergue, nos tocaba hacer la colada, pero de camino todavía teníamos fuerzas para entrar en la “Cueva de La Perla Devuelta” y la “Cueva de los Mil Budas”, un montón de budas tallados en las paredes de la cueva, interesante.

Guilin - Cueva de la perla devuelta
Cueva de la Perla Devuelta

También pasamos por la plaza central, muy concurrida y con mucha vida, varios puestos y restaurantes, cerca de ella podemos ver las dos pagodas del estanque, allí a la sombra de los árboles decidimos descansar un rato.

Guilin - Pagodas en la plaza central
Pagodas Guilin

Por fin llegamos al albergue, comemos un par de sandwich y nos encontramos con un grupo de Huesca que vienen de Yangshuo, ellos van dirección Shanghai, así que compartimos información para seguir cada uno nuestra ruta.

Hicimos la colada y nos fuimos a cenar a los restaurantes cercanos a la plaza central, la verdad es que no escogimos demasiado bien, pero que le vamos a hacer.

De vuelta al albergue pasamos por las pagodas, de noche hacen un juego de luces que merece la pena ver.

Guilin - Pagodas en la plaza central
Pagodas Guilin de noche

Viaje a China 2006 – Parte 2

Día 7 (Guilin – Yangshuo):

Proseguimos nuestro viaje, esta vez tocaba un mini-crucero de Guilin a Yangshuo por el rio Li, es una excursión muy habitual, consiste en bajar el rio en barco y luego subir en autobús. En el barco tienes incluida la comida, no suele estar mal, pero tampoco es gran cosa, ya que en el mismo barco te ofrecen otros platos de mejor calidad por un “módico precio”.

Puedes llegar a gestionar la vuelta para otro día y así poder disfrutar de Yangshuo. Nosotros sólo estuvimos un día, pero merece la pena estar algún día más. Quizás lo ideal fuera dos noches, así puedes disfrutar de alguna excursión por los alrededores.

El rio Li esta rodeado de peñascos calizos que le dan cierto encanto, aunque las vistas dependen de la climatología, si te toca un día caluroso y con bruma, como a nosotros, la verdad es que no se ve mucho… pero si te toca un día despejado seguro que podrás disfrutar del paisaje.

Yangshuo - Barco Dali-Yangshuo
Yangshuo – Barco Dali-Yangshuo

Enseguida te darás cuenta de la popularidad del trayecto, ya que podrás ver un gran número de barcos en todas las direcciones…, pero bueno, merece la pena hacerlo y si encima os respeta el clima, no lo dudéis.

Durante el trayecto, se acercan a los barcos vendedores locales en unas balsas que no parecen muy estables.

Yangshuo - Barco Dali-Yangshuo
Barco Dali-Yangshuo II

El trayecto dura una mañana entera, cuando llegamos a puerto, había un montón de gente ofreciendote de todo, excursiones para ver la pesca con cormoranes, hoteles, restaurantes, guías, etc… Nos fijamos que una chica tiene un cartel con nuestros nombres… ummm ¡Qué raro!, cometemos el error de decir que éramos nosotros… y ya vimos por dónde iba, nos quería hacer de guía, conseguir hotel, etc… le dijimos que no, que ya teníamos una reserva hecha y que queríamos descansar. Tras insistir que nos dejara en paz, se fue.

Llegamos al albergue, y aquí volvimos a tener problemas con las reservas, recordad, en China no es necesario reservar, no encontraban la reserva ni presentando los papeles, la habíamos hecho otra vez con HostelZ, no volvemos a utilizar esa web en la vida. Menos mal que los chicos que estaban en la recepción fueron majos y en un par de llamadas nos encontraron alojamiento no muy lejos del albergue que supuestamente habíamos reservado, y más barato.

Nos duchamos y salimos a patear, la calle principal Xijie es muy turística, llena de puestecitos de venta de todo tipo de cosas y llena de turistas, la mayoría chinos, llegamos hasta una plaza y alquilamos unas bicis a una señora que se nos ofrecía a hacer de guía, la verdad es que dijimos que no, pero creemos que hubiera sido mejor contratarla, ya que luego hablamos con otros turistas que lo habían hecho y que estaban encantados. Nosotros decidimos perdernos por las afueras de pueblo, a la búsqueda del The Moon Hill, resulta que para entrar hay que pagar, y claro teníamos que dejar las bicis fuera…. pero sin candado ni nada no nos queríamos arriesgar, así que seguimos paseando por los alrededores.

Cerca de la salida del pueblo hay una zona en la que puedes contratar una excursión en barca hasta The Moon Hill, tenía buena pinta, pero no teníamos tiempo, ya he comentado que merece la pena quedarse otro día.

Yangshuo - Excursión por el rio
Yangshuo – Excursión por el rio

Volvimos al hotel a ducharnos y prepararnos para la cena, cerca del puerto al que habíamos llegado a la noche se ponen un montón de puestos de venta, merece la pena darse un paseo. Cenamos y damos un paseo por el resto del pueblo, llegamos hasta una plaza en la que había un mercado de comida nocturno, si hubiéramos estado otra noche, podría haber sido una buena opción de cena, aunque el sitio en el que habíamos cenado fue muy bueno.

Yangshuo - Mercado nocturno
Yangshuo – Mercado nocturno

Día 8 (Yangshuo – Guilin – Kunming):

Este día tocaba viaje, habíamos reservado un taxi para que nos llevara al aeropuerto de Guilin, desde dónde cogeríamos un avión para llegar Kunming, la verdad es que fue un día perdido, y no demasiado bueno. Pero bueno, eso suele ocurrir en todos los viajes, siempre hay algún día que parece que te ha mirado un tuerto.

Después de desayunar en el sitio en el que cenamos la noche anterior, empaquetamos las cosas y cogimos el taxi, 1h30’ de viaje. El trayecto de avión otra hora y media.

En el aeropuerto cogemos el autobús que nos dejará en la estación de tren, así podríamos comprar los billetes para Dali, Kunming era una parada para nuestro destino real, Dali. Llegamos a la estación, pero no pudimos gestionar nada, era un caos… así que decidimos ir al albergue y ver que hacemos.

Tras dar unas cuantas vueltas lo encontramos, ¡vaya pinta!, y eso que era internacional, pero estaba todo de obras y sucio… y ¡cómo no!, no encuentran nuestra reserva, se la enseñamos por internet y flipan, nos dicen que tienen casi todo lleno y que sólo nos pueden ofrecer camas separadas, en “habitaciones” (por llamarlas así) cutres de narices….

Hablamos con la chica de recepción para ver si nos podía gestionar el tema del tren a Dali, pero nos dice que conseguir camarotes en cama blanda va a ser imposible, pero que tenemos otra alternativa para llegar a Dali, ir en autobús, es un trayecto de 4h30’, el autobús sale a las 9AM, y como queremos salir cuanto antes, decimos que sí, que nos consiga los tickets. Dado que llegaríamos antes de lo previsto a Dali, necesitábamos reservar una noche más en el hotel que teníamos reservado en Dali, pero resulta que no tenía sitio para esa noche, la chica del hotel nos consiguió una noche en el youth hostel de Dali.

Después de dejar todo zanjado nos fuimos a cenar, y para seguir con la racha, no conseguimos encontrar uno de los restaurantes que recomendaba la Lonely y nos metimos en el primero que nos pareció que tenía buena pinta… un auténtico batacazo, de todos los platos que pedimos, sólo se salvaba uno…

Después del día que llevamos lo mejor es irse a dormir y dejarlo pasar..

Día 9 (Kunming – Dali):

Nos levantamos pronto y salimos pitando hacia la estación de autobuses, que estaba cerca del albergue, pero que no sabíamos dónde estaba, pasamos por un parque con un lago en el que había un montón de gente haciendo ejercicios.

El autobusero, un tipo muy majo, en lugar de dejarnos en Xiaguan, su destino, nos acerco al Dali-OldTown, así nos ahorró el transporte, jeje, bueno parece que la mala suerte se queda atrás.

Tras un rato caminando por el centro encontramos el albergue, muy chulo, os lo recomendamos, el albergue era el Four Seasons Youth Hostel Dali.

Dali - Youth Hostel
Dali – Youth Hostel

El old-town de Dali es lo que se puede imaginar como el típico pueblo chino, está rodeado por una muralla y tiene cuatro puertas con la típica decoración china.

Dali - Puerta ciudadela
Dali - Ciudadela

Todo está lleno de tiendas, cafes, hoteles y restaurantes, creemos que al menos hay que pasar un par de noches para disfrutar del pueblo y de las cosas que se pueden ver, como el parque de las 3 pagodas, subir al templo Zhonghe o acercarse al lago Erhai Hu.

Tras patear un poco el centro, nos volvemos al albergue a cenar, ese día toca peli en el patio, así que la vemos mientras cenamos, como apenas habíamos dormido en Kunming no vamos a dormir pronto.

 

Día 10 (Dali):

Tras desayunar nos dirigimos al complejo de las tres pagodas, costaba la friolera de 12€ para los turistas, es un parque con varios edificios, las tres pagados y el templo Chongsheng.

Dali - Parque tres pagodas
Dali – Parque tres pagodas

Después nos dirigimos al templo Zhonghe, como no teníamos mucho tiempo, cogemos el teleférico hasta el templo y luego allí, andar un poco por el monte, nos costó un poco encontrar el lugar de dónde salía el teleférico, hasta nos metimos por unos arrozales… pero al final lo conseguimos.

Dali - Templo Zhongue
Dali – Templo Zhongue

El templo tampoco es gran cosa, decidimos caminar un poco hacia una cascada y una cueva que hay en la colina, tras andar un buen rato las encontramos y nos volvemos para bajar al pueblo.

Bajando nos calló una tormenta que nos dejó calados, la subida/bajada en el teleférico duraba 20’. Volvemos al albergue para cambiarnos y luego dar una vuelta por el pueblo, ya había dejado de llover y se había quedado un día precioso.

De noche las puertas las iluminan y nos dirigimos a hacer la foto de rigor.

Dali - Otra puerta Ciudadela
Dali – Otra puerta Ciudadela

En el albergue conseguimos la reserva del mini-bus a Lijiang, sale a las 9AM y el viaje dura 3h30’.

Día 11 (Dali – Lijiang):

Tras desayunar viene el chofer a buscarnos al albergue para ir al minibus (12 personas) que nos llevará a Lijiang. Prácticamente todo el camino es subida, ya que según hemos ido avanzando en nuestro viaje hemos ido ganando altitud. Lijiang puede ser un punto de partida para acceder al Tibet.

El viaje duró unas 3h15, la verdad es que un poco de miedo pasamos… ¡cómo conducen!… menos mal que se les ve acostumbrados…

El minibus nos dejó en la estación de autobuses que está en la zona nueva de la ciudad, subiendo la calle principal (hay un camino que se hace un poco largo si vas cargado con las mochilas) llegas a la zona antigua, en la que se vive el ambiente chino que todos imaginamos, lo único que no pega son los miles de turistas que puedes encontrar, pero es un pueblo para estar unos días relajándose y disfrutandolo. (Recomendación : Según las chicas el baño de la estación es horrible, así que si podéis aguantar hasta el hotel/albergue).

Lijiang - Entrada ciudad antigua
Lijiang – Entrada ciudad antigua

El pueblo principalmente pertenece a la minoría Naxi/Bai, y suele ser un sitio muy turístico para los chinos.

Nos costó encontrar el albergue un poquito… 45’, la verdad es que  las instalaciones estaban muy bien y la gente muy agradable, International Youth Hostel Lijiang (Laoshie), uno de los pocos sitios en los que tenían nuestras reservas, ¡increible!.

Dejamos las mochilas y nos vamos a comer, nos metimos en una tasquita cerca de un canal, y luego continuamos pateando el pueblo. Habíamos oído hablar de una comida típica de Lijiang, la “baba”, y claro con ese nombre… había que probarla, la verdad es que, como la describiría, es como una tortilla de patata pero muy seca… pero bueno, hay que probar de todo.

La parte antigua es una delicia, las calles son todas empedradas, hay canales por todos los lados, puentecillos de madera y la arquitectura típica china, en las tiendas se venden los productos típicos de la minoría Naxi.

Lijiang- Ciudad antigua
Lijiang- Ciudad antigua

Volvemos al albergue a por un poquito de ropa, ya que la altitud a la noche se nota un poco en la temperatura, aprovechamos para poner un par de lavadoras, y tras tender la ropa nos vamos a la búsqueda de la cena.

Encontramos un sitio con una chinita muy risueña y simpática, estaba todo el rato cantando, como la vimos tan dicharachera, tras pedir unos cuantos platos le decimos que nos diga cúal recomendaría ella, nos dice que o bien un arroz, no recuerdo el nombre, o la sopa típica de la zona, como habíamos pedido bastante elegimos la sopa, y la verdad es que estaba muy buena, bueno, todo lo que pedimos lo estaba, menos el postre, que por ir de guais le dijimos a ella que nos trajera algo típico, y adivinar que nos trajo… una mega BABA… aunque a su favor hay que decir que esta estaba mejor que la que habíamos probado al principio, por cierto, caímos porque el nombre científico de la BABA debe de ser “Pancake Lijiang Sweet”, para más inri, como eramos 4, le decimos que nos traiga 2 para compartir, ella nos dice, ¡no mejor  1!, y nosotros, con toda chulería, ¡no mejor 2!, la chica se va flipada a por el postre, nos miramos y empezamos a dudar si habíamos acertado… efectivamente la china tenía razón, no pudimos ni con una….

Estábamos tan petados que nos dimos un buen paseo antes de volver al albergue a descansar.

Día 12 (Lijiang):

Nos levantamos tarde, ya que el viaje empieza a pesar un poquito. Decidimos ir a desayunar a uno de los sitios que recomienda la Lonely, el “PRAGA CAFE”, y la verdad es que efectivamente es un sitio muy agradable para mochileros.

Con las fuerzas recuperadas nos vamos al “Lago del Dragón”, un parque que está a las afueras de la parte antigua, el sendero empieza en la entrada a la parte antigua y va al lado derecho del rio ascendiendo un poco, el parque está como a una hora andando. Merece la pena verlo, es un parque muy grande, pero precioso, seguro que veis algunos recién casado haciéndose las fotos allí, nosotros coincidimos con dos bodas.

La principal atracción del parque es el Lago con el puente y los edificios reflejándose en el lago, si hace bueno se pueden ver al fondo las montañas del Tibet, pero nosotros no tuvimos suerte.

Lijiang - Lago del Dragón
Lijiang – Lago del Dragón

Pero no sólo tenemos el lago, si paseamos un rato, podremos ver hasta cómo hacen la antigua escritura china, o explicación del origen de los caracteres chinos, en otra zona veréis a chinos relajándose y jugando a su extraño dominó (mahón).

Lijiang - Lago del Dragón
Lijiang – Lago del Dragón

Después del lago nos vamos a la búsqueda del parque Shizi Shan, desde la que se puede ver la parte antigua desde un alto, la verdad es que comparado con el Lago, no tiene nada.

Fuimos a comer el Praga Cafe, parece que era el día de este cafe, ya que a la tarde estuvimos un buen rato tomando una cervecita. La tarde la pasamos de tiendas, para ver que podíamos comprar, la verdad es que hay muchas cosas interesantes, maderas talladas, cuadros, ect.

Como el restaurante del día anterior fue tan bueno, decidimos volver a cenar, paseo y albergue.